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'Las estrellas están verdes', el domingo en FDF

Amor,astrología, estrellas de la canción y periodistas son los ingredientes de 'Las estrellas están verdes' una cinta en la que Alfredo Landa da vida a Luis, el redactor de la sección astrológica de un diario de provincias.
Soltero y sin compromiso, la mujer ideal del periodista es Olga, una estrella de la canción que le tiene loco y a la que cree que nunca podrá conquitar. Sin embargo, la suerte se alía con Luis y su musa resulta ser una fiel seguidora de su sección.
Gracias a esta casualidad, el periodista cree tener más cerca que nunca a su amada y tratará de seducirla a través de los horóscopos.
Alfredo Landa

Hijo de un capitán de la guardia civil, el gusanillo de la interpretación nació en Alfredo Landa a una edad tardía. Su primera experiencia sobre las tablas de un teatro la tuvo en la Universidad de San Sebastian, donde estudiaba derecho.

Por primera vez, el joven pamplonica daba rienda suelta a su talento interpretativo, y le debió gustar porque en su época de estudiante en el País Vasco representó más de cuarenta obras en la Fundación del Teatro Español Universitario.  

Desde entoncés, el actor fue creciendo y los papeles fueron llegando poco a poco. Su debut en la industria cinematógrafica se produjo como actor de doblaje, pero pronto, el talento del navarro fue inundando las pantallas convirtiéndose en protagonista de las comedias más destacadas de los 60 y 70.

Su debut se produjo de la mano de José María Forqué en 1962 y con la exitosa 'Atraco a las tres' y se enmarca dentro de la primera etapa de Alfredo Landa, una época en la que el actor alterna papeles cómicos con teatro.

Sin embargo, sus mayores éxitos como actor llegarían en la década de los 70 y con lo que se ha llegado a denominar el landismo, en las que Alfredo Landa llegó a representar un prototipo de español machista, fanfarrón en el terreno sexual y reprimido. A esta época pertenecen títulos como 'París bien vale una moza' o 'No desearás al vecino del quinto'.

A partir de 1976, se iniciaría su tercera etapa como actor. Es entonces cuando Landa abandona su imagén de macho ibérico y su etapa más interesante artísticamente hablando y se involucra en proyectos que le valieron el reconocimiento internacional.

A esta época pertenecen 'Los Santos inocentes', 'El bosque animado', 'La vaquilla' o 'Los paraísos perdidos'.

Con más de 120 películas en su haber, Landa puede presumir de tener el premio del Festival de Cannes a la mejor interpretación masculina por 'Los Santos inocentes' y dos Goya (1988 y 1993). En 2003, el actor navarro recibió el homenaje en la Mostra de Valencia.

En 2007, el Alfredo Landa anuncia su retirada definitiva del mundo de la interpretación, retirada que culmina con el Goya de Honor de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España.